sábado, 31 de mayo de 2014

La otra cara de la moneda


Siempre mostramos fotos bonitas, sonrisas, sitios paradisiacos, peces ricos para la cena, playas, sol, cerveza y aguas cristalinas llenas de vida.
Pero hay otras cosas que también forman parte de esta forma de vida,  que no son tan “ideales” y que quizás no habéis imaginado.
Por ejemplo, que los 3 vivimos en una casa de diez metros cuadrados, en la que tenemos que meter, además de nuestras cosas personales, comida, agua (hay que llenar el barco de garrafas, y no solo eso, transportarlas del super al barco, que aquí no hay coche a la puerta de casa…) accesorios del barco, herramientas suficientes para arreglar cualquier cosa que pase: desde problemas en el motor, a la fibra, pasando por las velas o la cocina….y salir de estos diez metros a estirar las piernas x ahí, no siempre es fácil. Hay que ir en dinghy hasta la costa y a veces el desembarco  no es factible por las condiciones del mar, o porque no hay sitio donde dejar el dinghy a buen recaudo.
Además estos 10 m2 están en constante movimiento, tanto en ruta –mucho movimiento, tanto que difícilmente puedes caminar sin agarrarte a algo, imagínate cocinar, o hacer cualquier otra actividad- como en los fondeos, siempre hay un balanceo, ligero a veces, más intenso en malos fondeos, lo que muchas veces no nos permite pegar ojo….que pasa si nuestra casa, empieza a ir a la deriva mientras dormimos?? Eso nos puede pasar si el ancla garrea. Y no se puede echar el ancla en cualquier calita que te guste!! Tiene que tener algunas características que a veces limitan mucho: la profundidad, que no haya rocas que este protegido del viento dominante y del mar….
Por supuesto, aquí no hay ducha. Ni falta que hace porque tampoco hay agua dulce para ducharse. El agua dulce es SOLO y EXCLUSIVAMENTE para beber, lavarse los dientes y cocinar (hacer la pasta, el té, el café y muy racionado..) el resto, lavar los platos, la ropa (a mano por supuesto), ducharse…es con agua de mar. Nuestros cuerpos- y cabellos- no prueban el agua dulce desde el 2013. Si tenemos baza, pero ni siquiera tirar de la cadena es simplemente apretar un botón. Hay que bombear unas 30 veces para deshacerte de “eso”. Aquí nada es sencillo, y todo toma el doble de tiempo que en tierra.
La energía es limitada. Tenemos placas solares y aerogenerador, pero no siempre hace sol o viento y hay q  estar muy pendiente del consumo eléctrico. no siempre que queremos podemos encender el ordenador para ver una peli por ejemplo, o cargar la cámara de fotos…
La nevera que tenemos es del tamaño de las que se llevan los domingos a la playa para meter la ensalada y las cerves (eso si, consume el 80% de la energía del barco)
Tener acceso a comida fresca no siempre es fácil. Cuando estamos cerca de un núcleo de población si, pero otras veces hay que tirar de imaginación y de latas para hacer la comida….en una cocina de…1metro cuadrado!! Si estás cortando una cebolla y necesitas lavar el cuchillo después para cortar otra cosa, tienes que quitar la tabla dónde estas cortando que está encima del fregadero para poder hacerlo. Ah!! Qué ahora necesitas sacar algo de la nevera? Pues vuelve a coger la tabla que habías puesto encima de la tapa de la nevera y ponla en el fregadero….y así sucesivamente. (y si estas en travesía, añádele un extra de movimiento tipo batidora…)
Todo se estropea, pero en un medio donde el salitre, el sol y el viento son dominantes, las cosas se desintegran con facilidad en la mitad de tiempo que en tierra firme. Si no tienes cuidado, cualquier cosa que se te caiga de las manos cuando estas en cubierta, la perdiste para siempre!! A no ser que sea sumergible y estés en un sitio con poco fondo.
El acceso a internet es malo y no siempre posible. Además estamos lejos de familia y amigos. Un día pensamos que tendríamos que hacer si, súbitamente, por algún motivo de peso, tuviésemos que volver a Santander. Bien, lo primero era navegar varias millas hasta una isla más grande (en la que estábamos no había nada) allí, coger un taxi boat (barco taxi) para ir a otra isla más grande, desde esa nueva isla, coger una avioneta que te lleve a una más grande (la capital) y allí ya poder coger un avión en condiciones para ir a alguna capital europea, París o Londres principalmente. De ahí a Madrid, o Bilbao en otro avión y aún queda llegar a Santander. Todo esto, teniendo en cuenta que te cuadren los horarios (ya sabeís de que va eso, no??...típico rompecabezas) y comprando los billetes gracias a un internet que va y viene….(uy, solo he podido meter la mitad de los números de la tarjeta y se ha colgado!!) asi que, si pretendes llegar a tiempo para el nacimiento de tu sobrino, mejor vete pensando en regalarle una maquinilla de afeitar cuando llegues.
Comprar algo que tenga el apellido “naútico” multiplica su precio por 3. Da igual que sea pintura, que un toldo, que un set de platos y vasos.
A veces quieres encontrar algo y para sacarlo del armario en el que esta primero tienes que desmontar medio barco para llegar a ello.
Las navegaciones no siempre son placidas. A veces son peligrosas, duras y no te permiten casi moverte, a riesgo de recibir golpes de cosas que caen de todas partes si no están perfectamente estibadas y acabar lleno de moratones.

No trabajamos. Pero esto no son unas vacaciones. Trabajamos para el barco, que es mucho. Pero la decisión de dejar el trabajo y ciertas comodidades y SEGURIDADES no es fácil, de verdad. Y esto no nos lo ha regalado nadie, nos hemos esforzado mucho, y no solo económicamente, para poder hacer lo que estamos haciendo.  A veces, pensar en el futuro incierto hace que una nube negra se acomode encima de nuestas cabezas. Pero esto nos pasa a casi todos.
Otra puesta de sol preciosa, después otra noche..Algunas son duras por el cansancio acumulado

Invento (sugerencia del Antull) para proteger la electrónica de las olas cuando el mar está malo

Un chubasco que nos va a comer. La verdad no son muy divertidos. Cortos pero con vientos de 40 nudos

Este día seguro que no era bueno para cocinar a bordo. Ola atlántica grande que viene por popa. Meneo asegurado

Pues entonces....LATA DE FABADA

La bañera transformada en taller. Desomontando y limpiando un winch

Aunque sea incómodo, en alta mar siempre amarrados a la línea de vida

La navegación con escora acaba siendo muy incómoda al paso de las horas

La falta de espacio es común a todas las tareas. En el barco está todo comprimido


La gran cocina. A la derecha tabla (debajo el fregadero) y basura. A la izda esta la nevera. Fin de la cocina

No fueron buenos momentos. Sacando el motor averiado en Portugal


También toca limpiar guarradas de vez en cuando


El carrito es un gran aliado para ir a hacer la compra

El agua está claro de donde viene, pero a calderos

Hoy hay mucho viento en el fondeo, eso significa un poco de incomodidad y preocupación

Cargando provisiones en el dingui. Hacer la compra a veces es una odisea


Muchas reparaciones y mantenimientos

2 comentarios:

silvia dijo...

Hola guapos... pero el resumen es que ¡compensa! qué haríamos si no tantos locos a bordo
¿vais a venir para San Blas? a ver si os conozco in person que de leer el blog ya sois de la familia... nosotros fáciles de encontrar, el velero naranja; las cervezas están en la nevera esperando..............

JAIRO ARENDS dijo...

Muy interesante leer sobre la otra cara de la moneda.