domingo, 17 de diciembre de 2017

Corre, Forrest Corre!!

En la peli de Forrest Gump, hay un momento en el que el protagonista se pone a correr y cuando llega a un sitio, decide seguir corriendo un poco más y después, otro poco más…..
Algo asi nos ha pasado a nosotros. Pensábamos hacer una etapa de Deshaies (Guadalupe) a Antigua, que son unas 40 millas, y después seguir haciendo etapas  de isla en isla. El plan se empezó a torcer cuando nos enteramos de lo difícil que era entrar con Neta en Antigua, (a pesar de tener microchip, pasaporte, vacunas y certificado de ac para la rabia) con lo que pensamos parar solo una noche con la bandera amarilla ( sin bajar a tierra) y seguir ruta, pero como en el parte meteorológico solo veíamos un día bueno para navegar (luego la ola y el viento subían) decidimos salir directos a San Barths. Así que en vez de las 40 millas del plan inicial se nos presentaba una de 120.
Salimos a las 8 de la mañana con un viento de 12-13 nudos de través y una ola de 1m aproximadamente, que nos permitía ir a una media de  6 nudos cómodamente, con toda la mayor y el génova fuera.  Dejamos por babor la isla de Montserrat y un poco más adelante y por estribor, Antigua, nuestro primer destino fallido. A primera hora de la tarde una línea de nubes bajas y más densas que las demás se presentaba por la amura de estribor; y acto seguido, la pregunta de siempre: “tomamos un rizo ya o nos frenaremos mucho? Esperamos un poco más?” Mientras discerníamos qué hacer, otro vistazo  al frente nos lo puso bien fácil: una tromba marina que bajaba amenazante  desde la nube, formando un estrecho y veloz remolino que llegaba hasta la superficie del mar, nos esclareció lo que debíamos hacer. Rápidamente tomamos un rizo, enrrollamos un poco de Génova y cambiamos el rumbo para pasar por detrás.  Poco a poco la tromba se disolvió, y solo notamos un ligero incremento del viento para el que ya habíamos tomado precauciones, volvimos a nuestro rumbo, soplaban ahora unos 19 nudos, pero seguíamos cómodos de través, y un pelín más veloces.  Con la puesta de sol, mientras todavía había luz, tomamos el segundo rizo  y enrollamos medio Génova, para navegar tranquilos de noche. Aun asi, seguíamos haciendo la misma media que antes, unos 6 nudos; es curioso, siempre lo hablábamos cuando cruzamos el atlántico en el otro Moli, que al anochecer, sientes que el barco se “desboca “ un poco, que se acelera…..
Después de cenar, y acostar a Lúa, estuvimos los dos en la bañera leyendo y viendo el cielo, increíblemente lleno de estrellas,  hasta las doce, que decidimos empezar a partir la noche en guardias de dos horas cada uno.  Como era la primera navegación nocturna desde hacía mucho tiempo, y la primera con Lúa, a los dos nos costaba conciliar el sueño en nuetras horas de descanso, así que ninguno conseguimos dormir mas de dos horas en total en toda la noche. Al navegar entre islas, al sureste dejábamos antigua, al oeste teníamos St kittis y Nevis y al norte St Barths, veíamos muchas luces que nos confundían, por lo que estábamos alerta escudriñando el horizonte  todo el tiempo y  consultando el AIS (bendito invento!!) cada poco.  En un momento de la noche vimos unas luces blancas por la amura de babor, al principio pensamos que era un ferry de pasajeros que habíamos visto en el AIS y que ya nos había rebasado, pero para nuestra sorpresa observamos como esa luz no se alejaba, si no todo lo contrario….con los prismáticos veíamos una embarcación con varias luces blancas pero sin las de navegación que nos pudiesen ayudar a entender que rumbo llevaba. Descubrimos, con asombro y cierta inquietud que cada vez estábamos más cerca, hasta que lo teníamos a nuestro lado de babor, y finalmente lo dejamos atrás.  Supusimos que era un barco de pesca,  por las dimensiones, por las luces, porque no llevaba AIS y porque andaba trajinando a lo suyo sin apenas velocidad….. después del susto y  Haciendo cálculos,nos dimos cuenta de que a ese ritmo íbamos a llegar de noche aSt. Barths, cosa que no nos gustaba demasiado…empezamos a pensar en por qué íbamos a parar en  esa isla, cuanto tiempo pensábamos pasar y qué nos ofrecía, y llegamos a la conclusión de que no nos aportaba nada, y que ya metidos en harina, porque no seguir hasta la siguiente isla, St Martin, asegurándonos el llegar con la luz del día. Y así como Forest, seguimos corriendo, dejando atrás Guadalupe, Antigua, St Barths y llegando por la mañana felices y cansados a ST Martin, curiosa y pequeña isla que esta divida en dos, mitad holandesa y mitad francesa  y qué como hemos visto en nuestro primer paseo de reconocimiento por tierra, quedó devastada por el huracán Irma, aunque poco a poco va volviendo a la normalidad, aun hay imágenes impresionantes  de casas sin tejado y barcos y más barcos sin palo o medio hundidos….

Y las abuelas se preguntarán…y Lúa? Pues Lúa se pasó gran parte del día viendo la patrulla canina en el camarote de proa (siiiii, sabemos que no tienen que ver mucha tele, pero…en esta situación no hay otra) algún rato sentada en la silla en la bañera y durante la noche durmiendo plácidamente a pesar del meneo.



atardecer

isla Redonde, entre montserrat y ST kittis



un chubasquito del caribe


lectura nocturna

el ordenador ploteando situaciones y rumbos de barcos gracias al AIS

amanecer


devastación del Irma en St. MArtin



1 comentario:

alquiler de barcos dijo...

Nada mejor que viajar en familia y que todos puedan disfrutar del mar. Son experiencias muy recomendables y inolvidables.