lunes, 13 de febrero de 2017

Una eternidad

hace 15 días que salí de casa para encontrarme con el nuevo MolaMola y ya parece una eternidad sin Bea y sin Lúa, sin esa luz tan especial que da la manada.
Mientras tanto no hay mucho tiempo para pensar. Primero tres días en Gudalupe preparando un poco el barco: luces de navegación, limpieza de obra viva, reparación de velas. instalación de toldos, limpieza de cubierta, escotas y drizas.... y vaciando las cosas personales de su antiguo dueño (Patrick).
Después navegar hasta Dominica con Patrick para hacer la venta oficial fuera de Guadalupe (Francia) y así evitar unas tasas llamadas Octroi de Mer que gravan algunas ventas realizadas en los territorios de ultramar de Francia, y otra etapa en solitario hasta MArtinica para recojer a nuestro amigo Elías en Fort de France.
El CAribe estuvo raro uno días. Aliseo muy flojo para probar el motor y después vientos del NNO que trajeron una buena marejada y nos puso a bailar en todos los fondeos al quedar expuestos.
El objetivo llegar a Tyrrel Bay en la isla de Carriacou para sacar el barco en la marina y trabajar la obra viva.
Así que ibamos un poco justos de tiempo e hicimos etapas largas para llegar a tiempo: fondeamos en el pequeño pueblo de pescadores de Laborie en Santa Lucia con todo el sabor del Caribe, en el blue lagoon de St Vicent que nos decepcionó por la ausencia de sabor local y en Chatam Bay (Union Island) que a pesar de estar afectado por la marejada y moverse mucho no decepciona.
Ya que había marejada aprovechamos para surfear al atardecer y por la mañana. Vamos en dingui y fondeamos en el brazo de ola donde normalmente no rompe, pero una ola mas grande de lo normal cazó al dingui y lo puso quilla al sol. Oh no!!!! el motor debajo del agua y los remos perdidos!!!! Despues de llegar remando con tablas y un trozo de remo le dimos una buena ducha al 2 tiempos de yamaha, WD40, cambio de bujias y poco mas. Cuando secó, arrancó como si no hubiese pasado nada.
Y ahora aquí estamos en seco en la marina sin poder dormir por los mosquitos, pero mañana terminamos el trabajo y volvemos al agua.
Cualquiera que haya estado en seco en marina sabe de que hablo, de repente toda la limpieza de vivir en fondeos se convierte en suciedad y el barco en caos.
Bueno os presento al nuevo Mola Mola


1 comentario:

Daniel Tribaldos dijo...

Esta bonito tu barco, me gusta la pespectiva de la foto.